Más chuletas y menos servilletas.
El que tiene narices, no manda a oler.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Honra sin provecho la digo pecho.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Dos agujas no se pinchan.
Piedra movediza, nunca moho la cobija.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
La cosa bien pensada jamás es errada.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
La zorra no se anda a grillos.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Madre es la que cría, no la que pare.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
A perro macho lo capan una sola vez
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Son como uña y mugre.
Más pica espuela de celos que de aceros.
La gloria del amante es la persona amada.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
La moda no incomoda.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.