Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
A quien celos no tiene, no tiene verdadero amor.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
A escote, no hay pegote.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
El comedido sale jodido.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
La miel no se inventó para la boca del burro.
El arma es enemiga de su dueño.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Comer en bodegón y joder en putería.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
No da un tajo ni en defensa propia.
Boca con boca se desboca.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Las mujeres buenas no tienen ojos ni orejas.
Sueño sosegado no teme nublado.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
El mismo cuchillo me parte el pan y me corta el dedo.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Cada gallina a su gallinero.
Carta echada, no puede ser retirada.
Dejar al gato con el pescado.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Hay que comer para vivir, no vivir para comer.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Las cosas importantes quedan en el cajón.