Solo se pueden juntar las manos cuando están vacías.
Un clavo saca a otro clavo.
Puerco que no grita cuchillo con el.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Cada hombre deja sus huellas.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Que no te den gato, por liebre.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Con amigos así no hacen falta enemigos.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Ni es carne, ni es pecado.
El parir y amasar siempre empezar.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Tiene más carne un huevo frito.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Hechos son amores y no buenas razones.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Amante atrevido, de la amada más querido.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Comer sin vino es miseria o desatino.
Molino que no muele, algo le duele.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.