Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
En otoño la mano al moño.
Golpea el hierro mientras está caliente.
Dos capitanes hunden la nave.
Si en septiembre ves llover, el invierno seguro es.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
Con agua pasada, no muele el molino.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
La gotera cava la piedra.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
El río, por donde suena se vadea.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Serio como perro en bote.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Vicio no castigado crece desatado
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
En casa del albañil, goteras mil.
Todavía aguas corren profundamente.
De día y con sol.
Ni lava ni presta la batea.
Más se perdió en el diluvio.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Cuando el río suena, agua lleva.
Cielo estrellado, tiempo variado.