Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Cuando pase la ocasión, ásela por el mechón.
Haz bien y no mires a quien.
Antes de que acabes, no te alabes.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Yo me morí, y que cosas vi.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
No apruebes hasta que pruebes.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Moda y fortuna presto se mudan.
Amor comprado, dale por vendido.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Tentar la huevera a las gallinas
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Agua tardera, agua maicera.
Tiempo pasado siempre es deseado.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Abril concluido, invierno ido.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Están más concentraos que un jugo de china.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Ya no soy quien solía ser.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.