Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Si un árbol cae, plantas otro.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Cuerpo descansado, dinero vale.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Para bien estar, mucho hay que andar.
El mundo es de la gente activa
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Principio quieren las cosas.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
Ambicioso subido, pronto caído.
Precaverse contra un posible percance.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Miren quién habló, que la casa honró.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Ajo cebollino, para con vino.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Tiempos pasados fueron mejores.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
El tiempo es el mejor consejero
Abril llovedero, llena el granero.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Más vale la sal, que el chivo.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Faena acabada, faena pagada.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.