Mucho beber y no caer, non pode ser.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Si te fuiste, haz cuenta de que moriste.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
El cebo oculta el anzuelo.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
No ensucies el agua para después tomártela.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Una sola vez no es costumbre.
Al que no quiera caldo, siete tazas.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Alegría, belleza cría.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
La mejor forma de salvar la vida es corriendo.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
Quien te altera te controla.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Quien tiene la cabra, ese la mama.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
Lo que no conviene no viene.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Llegar y besar, suerte es singular.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Nadie es tan viejo que no piense vivir otro año.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Nadie nace enseñado.
Cuanto más tienes, más quieres.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Amores y dolores quitan el sueño.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.