Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Nada creas, sino lo que veas.
En septiembre cosecha y no siembres.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Matar un tigre.
El que va para viejo va para pendejo.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Con el ingrato, no tengas trato.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
El que tiene lengua a Roma va.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
La mujer y la gallina, pequeñina.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El sol brilla para todos.
A cántaro roto, otro al puesto.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
El barco de las promesas ya zarpó.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Hablar con lengua de plata.
La rata avisada, no muerde carnada.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
A tres azadonadas, sacar agua.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Araña muerta, visita cierta.
Llueve sobre mojado.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Mucha carne, moitas enfermedades.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
El que pestañea pierde.
El que está en pié, mire no caiga.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Estoy que no me calienta ni el sol.