La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
El que está a las duras, está a las maduras.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Bestia alegre, echada pace.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Por el árbol se conoce el fruto.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Todo lo muy, es malo.
Bien o mal, casado nos han.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
El fruto prohibido es el más apetecible.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Más obrar que hablar.
El hablar mismo idioma.
A la fuerza ahorcan.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Costumbre mala, desterrarla.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
El que la deba, que la pague.
La mucha tristeza sueño acarrea.
Un amigo vale cien parientes
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Los mejores consejos, en los más viejos.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
¡Chínchate un ojo!