Los pies van donde va el corazón
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Este batea y corre para tercera.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
A tal casa, tal aldaba.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Bala que zumba, no mata.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Quien virtudes siembra, fama siega.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Buscar los tres pies al gato.
No tienes dedos para el piano
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
El sucio quiere ensuciar al otro.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
Donde hay nobleza, hay largueza.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Paga adelantada, paga viciada.
Al son que le toquen bailan.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
El carcelero es un prisionero más.
En San Antonio todo puerco es bueno.