La casa hecha y el hueco a la puerta.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Al mal año, tarria de seda.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Échate este trompo a la uña.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Más aburrido que mico recién cogido.
Baila más que un trompo.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
A quien le dan pan que no coma.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
El maíz que se coge en esa tierra se puede dejar pilar en el culo de una aguja de arria.
Tenés cola que te machuquen.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Hasta la más mojigata, le gusta alzarse la bata.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
La mala costurera, larga la hebra.
La más fina mula, patea y recula.
A cada necio agrada su porrada.
Es gusano de la misma guayaba.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
El que come y canta algún sentido le falta.
A la que bien baila, con poco son le basta.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
A mala leña un buen brazado.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Mojarse el potito.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Boca sucia no habla limpio.