Hacer la del humo.
Mal se saca agua de la piedra.
A tal puta, tal rufián.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Hacer un hueco para tapar otro.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
El buen instrumento saca maestro.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
De Jaén, o fuleros o malajes.
Más mato la gula que la espada.
Matar dos pájaros con una piedra.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Mira que no está el horno para bollos.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Cada perro, con su hueso.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Un día de obra, un mes de escoba.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Tanto pedo para cagar aguado.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Aquí no hay más cera que la que arde.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Por San Martín, trompos al camino.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Callar y callemos que todos de barro semos.