Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
En todas partes se cuecen habas.
Por un clavo se pierde una herradura.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Al leñador caza, y al cazador leña.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
En casa llena el loco no se apena.
En la forma de coger la sartén se conoce al cocinero.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Dar antes que amagar.
Cada mozo lancee su toro.
La casa caída, el corral agrandado.
Yo que callo, piedras apaño.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
¿Qué aprovecha el candil sin mecha?.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Quien se quemare, que sople.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Hacer la plancha.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
O Corte o cortijo.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.