Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Cerrado a cal y canto.
Gallo cantor, acaba en el asador.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
El vicio, saca la casa de quicio.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Sueño sosegado no teme nublado.
Ni hablar mujer, traes pistola.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Roer siempre el mismo hueso
Dios castiga, pero no ha palo.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Ayatola no me toques la pirola.
El árbol que no da frutos, da leña.
Tener el juego trancado.
Dar antes que amagar.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Es tonto, pero se mete en casa.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.