Donde hay confianza, da asco.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Parecer uña y carne.
Entender lo bello significa poseerlo
Mal ojo se le ve al tuerto.
El movimiento se demuestra andando.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Allí estaba quien lo vio; pero no era yo.
Ira no obra Justicia.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
El que busca, encuentra.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Vale más saber que tener.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
La confianza mata al hombre.
Si culo veo, de culo me da deseo.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Para muestra basta un botón.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Una mentira puede matar mil verdades.
La necesidad agudiza el ingenio.
Dar caramelo.
Amar a todos, confiar en nadie.
El tiempo aclara las cosas.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Mal ojo le veo al tuerto.
Sueño sosegado no teme nublado.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Hay que dar el todo por el todo.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.