Explique, no complique.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Navigare necesse est, vivire non est necesse.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
Secreto a voces.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Espéjate para que veas cómo eres.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
No es lo mismo verla venir que bailar con ella.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Acertar errando es suerte y no talento.
Mas vale dar que recibir.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
El ignorante al ciego es semejante.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
A falta de reja, culo de oveja.
Los ojos son el espejo del alma.
Está como aji titi.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Las apariencias engañan.
Para aprender, perder.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Una maravilla, con otra se olvida.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Diligencia vale más que ciencia.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
El que adelante no mira, atrás se queda.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
La experiencia es la madre de la ciencia.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.