No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
Para que no se espante el borrico por delante.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
El ternero recental no teme al tigre.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Una vez que el convidado ha comido, ponlo pronto en el camino.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Más peligroso que chocolate crudo.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Ha de salir la corneja al soto.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
El sol de Marzo temprano, es muy bueno para los campos.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Haber gato encerrado.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Ser el último orejón del tarro.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Burro suelto del amo se ríe.
Quien el primer golpe encaja, va ganando una ventaja.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
No mantengas más gatos que los que cazan ratones.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Presto rico, presto pobre.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Reflexionar tres veces antes de obrar.