Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Del joven voy, del viejo vengo.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
El que se brinda se sobra.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
En enero, ni galgo lebrero ni halcón perdiguero.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Madre pía, daña cría.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Ir por los extremos no es de discretos.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Ligera de cascos.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Cada uno es maestro en su oficio.
Contra la gota, ni gota.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Mientras más se lava el cuervo más negro parece.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Amor comprado, dale por vendido.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.