Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Dame pan y llámame perro.
Quien gana la primera, pierde la postrera.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Al mal dar, tabaquear.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
A mala leña un buen brazado.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
El dar y el tener, seso ha de menester.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
Dura el nombre más que el hombre.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Parecer uña y carne.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Guardas bien y no sabes para quien.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
De uvas a peras.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
En claustros de locos, están los más pocos.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Marido rico y necio no tiene precio.