La nieve no rompe las ramas del sauce.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
A otra cosa mariposa.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Ganar, poco vale sin guardar.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Una palabra deja caer una casa.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Al asno lerdo, arriero loco.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.
Hay gustos que merecen palos.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
No hay alegría sin aburrimiento
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Variante: Al pot petit la bona confitura.
¿Qué tiene que ver el culo con las témporas?.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Lo que no mata engorda.
De lo que come el grillo, poquillo.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.