Inútil como cenicero en moto.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Una mentira puede matar mil verdades.
La casa se arruina por la cocina.
Deja que el buey mee que descansa.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Boca de miel y manos de hiel.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Beber por jarra penada, no me agrada.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Matar dos pájaros de un tiro.
Chupar de la teta.
No está siempre el agua clara, ni el palo para la cuchara.
De mi maíz ni un grano.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Buscarle la quinta pata al gato.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
El que come solo, come como un animal.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Buey harto no es comedor.
Si quieres comida mala, come la liebre asada.
Demasiado pedo para la mula.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
La vida es un soplo.
Dama tocada, dama jugada.
Hacerse el de la oreja mocha.
Que aproveche como si fuera leche.
Como chancho en misa.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Agua al higo y a la pera vino.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Casa convidada, pobre y denostada.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Freír todo el arenque para comer las huevas