Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Cuidado, que el diablo es puerco.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
La mentira es animal de quinta vida.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Los justos pagan por pecadores.
Su ladrido es peor que un mordisco
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Saber uno los bueyes con que ara.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
El mucho joder empreña.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Bestia alegre, echada pace.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Non se pode mamar e asubiar.
Si Dios hizo la abeja, hizo la avispa el diablo.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
El perro es el mejor amigo del hombre.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.