Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
El mono sabe el palo al que trepa.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Ama, perdona y olvida.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
Ama y te amarán, odia y te odiarán.
A diente cogen la liebre.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Los burros prefieren la paja al oro.
Casa y potro, que lo haga otro.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
La alegría todo mal espanta
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Gallo viejo con el ala mata.
La ley de Dios no come trampa.
Oveja que anda, bocado halla.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Una buena dote es un lecho de espinos
Cuenta errada, sea enmendada.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.