Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Bien te quiero y mal te hiero.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Hacerte amigo del juez
Buscar los tres pies al gato.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Buscarle la quinta pata al gato.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Del lobo un pelo.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
La bonanza amenaza borrasca
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Lo bien hecho bien parece.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El mal comido no piensa.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Confía en lo que ves
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Antes de criticar, mírate la cola.
Al mal paso, darle prisa.
Ave por ave, el carnero si volare.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
El que es sabio nunca enceguece.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
El mejor escribano echa un borrón.