Quien canta, su mal eta.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Quien con toros anda, a torear aprende.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
El mejor espejo es un ojo amigo.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Quien mal cae, mal yace.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Dios castiga sin dar voces.
Matar dos águilas con una sola flecha.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
Ir a amarrar el zorro.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.