Está como aji titi.
Se defiende como gato panza arriba.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Uno levanta la caza y otro la mata.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Víbora que chilla no pica.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Todo hombre tiene su manía.
El abismo lleva al abismo
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Ignora al ignorante.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Quien ama, teme.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Si ofendes serás ofendido
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Lo bello es difícil.
pajero como tenedor de oveja.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
El sarampión mata a lo traidor.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Hombre refranero, medido y certero.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Hombre ocioso, hombre peligroso.