Quien debe y paga, no debe nada.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Quien carece de camisa, no está obligado a ir a misa.
No hay otra felicidad que la paz interior.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
A buena confesión, mala penitencia.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Cada uno dice quién es.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Deja al menos un huevo en el nido
Ser un mordedor de pilares
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
De buena casa, buena brasa.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Nadie da lo que no tiene.
Las cosas se toman según de quien vengan.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Cita de uno de los "Proverbios y Cantares" de Antonio Machado
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Todo mi gozo en un pozo.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.