Saber amar es mucho saber.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
La alegría alarga la vida.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
El aceite es: armero, relojero y curandero.
No hay sustituto para la experiencia.
Los pensamientos no pagan peaje
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
El santo ausente, vela no tiene.
La libertad vale más que el oro
El vivo a señas y el tonto a palos.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
El que no pierde, algo gana.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Obras vea yo; palabras, no.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Quien no arde en llamas no inflama
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Mala noche y parir hija.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Todos somos iguales en el nacer y en el morir aunque no sea en el vivir.