El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Ante la duda, la Charly.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Quien amaga y no da, miedo ha.
A la mujer casada, el marido le basta.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
No hay pero que valga.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Enero, claro y heladero.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
El yerro encelado, medio perdonado.
Cada uno con su humo.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
El amor no hace hervir la olla
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Ponerse la tapa en la cabeza
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Amor con casada, vida arriesgada.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
El agradecido no olvida el bien recibido.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
El que mucho ofrece, poco da.