Presto se va el cordero como el carnero.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Hoy te lo dice tu amiga.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
La cortesía exige reciprocidad.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Quien tenga tiempo que no espere
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
Borrego al camión, duro a la montera.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
No hay pero que valga.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
El que busca, encuentra.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Gato gordo, honra su casa.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
A gran prisa, gran vagar.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Agarrando aunque sea fallo.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Cada cual ha de llevar su carga.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Depende de cómo caigan las cartas
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Puso pies en polvorosa.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Haz lo que creas que está bien.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Caballo corredor, no ha menester espuela.