El que se brinda se sobra.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Es un garbanzo de a libra.
Fía mucho, más no a muchos.
Fía poco y en muy pocos.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Habiendo don, tiene que haber din.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Hacienda que otro gano poco duró.
Haz barato y venderás por cuatro.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Hoy no se fía, mañana sí.
Ir por lana y volver trasquilado.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
La hacienda, el dueño la atienda.
La peor pobreza es tener deudas.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Lo que no cuesta no vale.
Los cascos salen a la botija.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Marido, comprad vino; que no lino.
Más barato es cuidar que edificar.
Más fácil es ganar que conservar.
Nada puede dar quien nada tiene.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Nadie da lo que no tiene.
Nadie se ha pelado por pedir.
No de plata sino de barro.
No está el palo para cucharas.
No fío, porque pierdo lo mío.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Ofrecer el oro y el moro.
O la bebes o la derramas.
Olla chica hace la bolsa grande.
Oro es, lo que oro vale.
Para el avaro, todo es caro.
Para el postrero no hay cuchara.
Por el interés te quiero Andrés.
Por la plata baila el mono.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Quien lo comió aquél lo escote.
Quien no tiene, perder no puede.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.