Buena razón quita cuestión.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Si el deudor no se muere, la deuda no se pierde.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Esto es pan para tu matate.
Esta lloviendo sobremojado
Se te cayó e cassette
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
La mejor palabra es la que no se dice.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Salvarse por los pelos.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Lobos de la misma camada.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Mujer ventana, poco costura.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Haber de todo, como en botica.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Cada uno halla horma de su zapato.
Hablara yo para mañana.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
Pecado callado, medio perdonado.
Ojo por ojo, diente por diente.
Años de nones, muchos montones.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Jugar y perder bien puede suceder.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
A la virtud, menester hace espaldas.