Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
El deseo hace hermoso lo feo.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Es demasiado necio para ser loco.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Dame pan y dime tonto.
Si la manga no es amplia no ondea
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Dar palos de ciego.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
El que tiene lengua a Roma va.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
La espina saldrá por donde entró.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Casa vieja todo es goteras.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.