No hay secreto si tres lo saben.
Entender lo bello significa poseerlo
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Lo comido por lo servido.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
El cerdo siempre busca el fango.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Arte para lograr es el dulce hablar.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
El amor refresca como el rocío
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Pesar compartido, pronto es ido.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
No hay gato que no tenga uñas.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
Llamar al gato, gato.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Hermano ayuda y cuñado acuña.