En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
La necesidad hace maestros.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
El perezoso siempre es menesteroso.
Dinero llama a dinero.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
No hables por boca ajena.
Dar gusto da gusto.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Dios nos coja confesados.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
El mundo está vuelto al revés
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Necio que calla por sabio que pasa.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Al que le caiga el sayo, que se lo ponga.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
De sabios es cambiar de parecer.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Échale guindas al pavo.