Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Nada es bello excepto la verdad
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Saber de pobre no vale un duro
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Cada palito tiene su humito.
De refrán y afán pocos se librarán.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Hazte responsable de tus actos.
Donde hay querer, todo se hace bien.
A hijo malo, pan y palo.
La lluvia no se queda en el cielo.
Si las paredes hablaran.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Por la calle van diciendo, poco nos llevamos todos.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Freídle un huevo, que dos merece.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
El que mal se maneja, despacio padece.