La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Cien refranes, cien verdades.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
A falta de pan, buenas son tortas.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
El diablo está en los detalles.
Hay más refranes que panes.
Los patos marinos anuncian nieve.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
A su tiempo maduran las brevas.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Antes de hablar, pensar.
La suerte es de los audaces.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Quien no sabe, no vale nada.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Su ladrido es peor que un mordisco
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Limando se consigue de una piedra una aguja
El que no chilla, no mama.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Haz lo que creas que está bien.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
La mierda cuando la puyan hiede.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
El que trabaja, no come paja
Poco a poco se anda lejos.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Más fea que una patada en la canilla.
Los pensamientos no tienen fronteras
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Santo Tomás, una y no más.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Lo dicho, dicho está.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.