Grano a grano la gallina llena el buche.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
El nosotros anula el yo.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
A dos palabras tres porradas.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
El movimiento se demuestra andando.
Una buena campana se siente de lejos.
El que mucho escoge poco coge.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Como es el padre, así es el hijo.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
El necio dispara pronto sus dardos.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
El que llora su mal, no lo remedia
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Echando a perder se aprende.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Más vale callar que con borrico hablar.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Matar pulgas a balazos.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Piedra que rueda no hace montón.
Hay quien no ve su camino.
Amor breve, suspiros largos
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Pajes; mozos y era Perico solo.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.