Malo es cojear delante de un cojo.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
A cada santo su vela
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Pobre pero honrado.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
La más cauta es tenida por más casta.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Lo que mucho se usa, poco dura.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Ni miento ni me arrepiento.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Caga más una vaca que cien palomos.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Cómprale botas al indio y te dara de patadas.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Indio muerto no tira flecha.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Vale más muerto que vivo.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
El que no anda, no tropieza.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.