Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Te quiero Andrés, por el interés.
Nadie da sino lo que tiene.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Donde pan comes migas quedan.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
Lo que siembras cosechas.
El que nace para burro, de niño ya tiene orejas.
El que las sabe, las tañe.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
A tres azadonadas, sacar agua.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Ande o no ande, la burra grande.
En almoneda, ten la boca queda.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
A quien feo ama, bonito le parece.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Pan ajeno nunca es tierno.
Donde hay dolencia, haya paciencia.