No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
Quien te ha visto y quien te ve.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
El carcelero es un prisionero más.
No hay más chinche que la manta llena.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
Una flor no hace primavera.
Gato llorón no pesca ratón.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Necio por natura y sabio por lectura.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Quien bien quiere, bien obedece.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Jodido pero contento.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
El ignorante al ciego es semejante.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
A la ocasión la pintan calva.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Tanto ganado, tanto gastado.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Loro viejo no da la pata.
No compra barato quien no ruega rato.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Buen pedidor, mal dador.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.