No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
Al maestro, cuchillada presto.
Donde no hay celos no hay amor.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Abrojos, abren ojos.
La espuela chuza más bueno, cuando el caballo es ajeno.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Buena cautela, iguala buen consejo.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Nadie come mejor que el que se procura la comida con sus propias manos
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Al que le pique, que se rasque.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
Mal me huele, quien mucho huele.