De señora a señora, empanadas y no ollas.
Estas son de mi rodada.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Donde hay orden, hay bendición.
Cuando te des un beso con tu novia, nunca lo hagas en el balcon porque dicen que el amor es ciego pero los vecinos no.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Es de sabios, cambiar de opinión.
No le pidas peras al olmo.
Quien dice lo que no siente, miente.
Renegad de viejo que no adivina.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Cargos son cargas.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
Gallo fino no extraña gallinero.
El que tiene buba, ése la estruja.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Flaco hombre, mucho come.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.