Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Volverse humo.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Dar palos de ciego.
Boda mojada, novia afortunada.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
La alegría da miedo
El mundo no va a encontrar huelga por solo decir ?paz?.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Aire gallego, escoba del cielo.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Salud y fuerza en el canuto.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
El mono vestido de seda mono se queda
Una abeja vale más que mil moscas
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Está oscuro debajo de la lámpara
El hablar es plata y el callar es oro.
A burro muerto, la cebada al rabo.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Si no vas a planchar, no arrugues.
El que no habla, no yerre.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
La justicia tiene un largo brazo.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
Tropezando se aprende a caminar.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
La felicidad es como un león insaciable
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.