Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
La mujer del marinero, cuando hay pesca, tiene dinero.
Dejadle correr, que él parará.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Échale guindas al pavo.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
El que no tiene cabeza, tiene que tener pies.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
El más ruin se engalla, y el más honrado calla.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Nadie sabe de la sed con que otro bebe.
Viejo con moza, mal retoza.
El vino es la leche de los viejos.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Dar carne al lobo.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
O Corte o cortijo.
Al catarro, con el jarro.
Hace más la raposa que la curiosa.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Donde se pace, que no donde se nace.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
El que no sabe, es como el que no ve.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Buen comedor, buen dormidor.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Daño merecido, no agravia.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
En casa del herrero, martillo de palo.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.