Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Me hizo sudar la gota gorda.
O errar o quitar el banco.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Casa y potro, que lo haga otro.
El que pestañea pierde.
Favorecer, es por norma perder.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
A burro viejo, poco forraje.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Están cortados por la misma tijera.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Al que le venga el guante que se lo calce.
El necio cree que todo lo sabe.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Honor a quien honor merece.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
El agua demasiado pura no tiene peces.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Si ves a un hombre cargado, no preguntes si es casado.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Como el espigar es el allegar.
A barba moza, vergüenza poca.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.