Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
Más vale mal afeitado que bien desollado.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
¿Quien es tu hermano?. El vecino más cercano.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
No hay que arrear ganado flaco.
Buena olla y mal testamento.
Tretas y tetas pueden más que letras.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
El arbolito desde chiquito.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
El que guarda, halla.
Meterse en la boca del lobo.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
Buen cazador, mal labrador.
En verano, no hay cocinero malo.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
No jales que descobijas.
Cara sin dientes, hace a los muertos vivientes.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
A la hija casada sálennos yernos.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Por San Blas, el besugo atrás.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
La mujer es gente en la letrina.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
El tren de Arganda, que pita más que anda.
Buena madera, buen oficial espera.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.