A ira de Dios, no hay casa fuerte.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Haz el bien y olvídalo.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
La cabra come el césped allí donde se ata.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
La alegría es el mundo de la libertad
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Al más charrán paga le dan.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Buey que muge, todos le temen.
Dar lo mismo mugre que jabón.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
El que quiera ser líder debe ser puente.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
El diablo nunca duerme.
En amores, los que huyen son vencedores.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.