Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
La vida del puerco, corta y gorda.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Quien mucho desea, mucho teme.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Cada pájaro lance su canto.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
La intención es lo que vale.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Por unos pierden otros.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
No te esfuerces por obtener un exceso, cuando tienes cubiertas las necesidades.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Como vives, juzgas.
La flor caída no vuelve a la planta
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.