El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Dura el nombre más que el hombre.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Galga salida, a liebre parida.
El pan ya comido enseguida se olvida.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Predicar en desierto, sermón perdido.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Cabeza grande, talento chico.
Cuando no hay un enemigo interior, los enemigos exteriores no pueden hacerte daño.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
El follo del santo, no hiede tanto.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Borrego al camión, duro a la montera.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
Al asno lerdo, arriero loco.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
De sol de tarde, Dios te guarde.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Olla chica hace la bolsa grande.
Lo que no cuesta no vale.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
La misa, dígala el cura.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.